Está a la altura de la entretención, las visuales imponentes y el perfil de blockbuster que cultivó su antecesora.
Está a la altura de la entretención, las visuales imponentes y el perfil de blockbuster que cultivó su antecesora.
Una secuela que logra elevar los niveles de ansiedad y temor al mismo punto y más allá que sus antecesoras.
Probablemente será un éxito entre los espectadores más pequeños, pero salvo algunos aspectos positivos, la película queda al debe.
La serie de Prime Video ya no opta por las metáforas, ahora pone su mira directo hacia el objetivo de su sátira.
La nueva película de Jeff Nichols rompe con el estereotipo que actualmente se le atribuye a los amantes de las motocicletas, entregando una visión distinta sobre los MC.
La vida de Riley se vuelve más compleja y el torbellino de sentimientos en su interior da pie para un atractivo nuevo viaje.
El panorama de la narrativa cinematográfica mejora bastante en una secuela que es simplemente brutal al momento de desatar su faceta más slasher.
Con encuadres para enmarcar a cada segundo, lo nuevo de los creadores de Loving Vicent, Dorota Kobiela y Hugh Welchman, es una maravilla que se goza de principio a fin.
Optando por una inquietante visión sobre el caso la secta de Colliguay alejada de su líder Antares de la Luz, la nueva película chilena consigue ser un potente drama.
Una buena atmósfera de incómodas incógnitas se ve opacada por incoherencias del remate.