COMO ENTRENAR A TU DRAGON - HOW TO TRAIN YOUR DRAGON

Reseña de Cómo Entrenar a tu Dragón: Un remake en acción real que vale la pena ver

Después de que Disney cultivase nuestro desdén por los remakes en acción real de sus clásicos animados, lo que se podía esperar de Cómo Entrenar a Tu Dragón es un aterrizaje forzoso y de la peor manera. Es una película tan querida, tan emocionante y que roza la perfección con toda su artesanía animada y sonora, que el atentado contra la obra original sería de proporciones bíblicas si esto fallaba. Sin embargo -y por suerte-, no es el desastre que podríamos esperar.

Dreamworks se las arregló para entregar una película que cuenta con los nutrientes emocionales que provocan los mismos efectos que la producción de 2010. Sensación de aventura, el riesgo de ir contra las tradiciones, romper los prejuicios anticuados, la evolución de la paternidad, forjar tu propia personalidad, defender a la comunidad, entender al diferente, trabajo en equipo. Son tantos los elementos y funcionan tan bien entrelazados.

El remake juega al calco, sí, pero la magia de fusionar lo digital con lo físico rinde con el pie en el acelerador aquí. Se mantiene lo caricaturesco en los diseños de los dragones y se agradece. No se los quiso convertir en algo en la línea de lo que se vio en Game of Thrones o The Hobbit. Aún así estos personajes pesan y tienen envergadura, esto se refleja en sus movimientos y sonidos. Las texturas se perfeccionan y deslumbran por sus detalles, sobre todo si ves la película en IMAX. La interacción humana y digital se siente fluida. Pura maravilla visual hipnótica.

Y la banda sonora de John Powell es tan poderosa, que si no estás al borde de un despeñadero emocional con lo que ves; la sonoridad de la película te dará el empujón definitivo para que te entregues al vacío del éxtasis total con lo que estás presenciando. ¡La escena del primer vuelo de Hipo y Chimuelo es para lágrimas! Se ve y se escucha increíble. Para qué decir la batalla final. ¡Tremendo!

En tanto, el minutaje que se le añade a la historia ayuda a la aventura y prácticamente no se siente, porque el viaje se mantiene deslumbrando en todo momento.

La mayor crítica que se le podría hacer a Cómo Entrenar a tu Dragón es que no entrega nada nuevo. Todos conocemos el objetivo de un remake: conquistar nuevas audiencias y la explotación del sentido de nostalgia que puede poseer al espectador al ver esta oferta en la cartelera. Es la economía puesta por sobre la creatividad artística. Si no tienes problemas con ser manipulado emocionalmente, estás conciente de que la película no supone un despunte mayor de originalidad y que este es sólo un ejercicio del estudio para que le entregues tu dinero; prácticamente no hay barrera para disfrutarla.

¿Era necesario un remake en acción real de Cómo Entrenar a Tu Dragón? NO. Pero, ¿se puede disfrutar igualmente? SÍ. Mantiene la esencia de la obra original, con una estética sobresaliente y melodías que aceleran las hormonas. Ahora, se mantiene la eterna discusión: ¿Acaso la animación no es suficiente para contar una buena historia? ¿Acaso una película animada no es válida, sino hasta que de el salto a la acción real? Al menos, este buen material da pie para mantener vivo un debate.

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