En Destino Final: Lazos de Sangre, Stefanie es una estudiante universitaria que está siendo perseguida por una pesadilla constante que la lleva a viajar a casa para localizar a la única persona que podría ser capaz de romper el ciclo. Esto podría ser lo único que pueda salvar a su familia de la espeluznante muerte que inevitablemente les espera a todos quienes estén unidos por un linaje de sangre.
Todos sabemos a lo que vamos aquí y lo que esta película promete, simplemente lo cumple. Porque es la resurrección de una saga que tiene sus reglas bien claras, pero lo interesante es cómo navega a través de esas pautas.
Es justamente esa trayectoria lo que la hace llamativa para los fans de antaño de la franquicia; porque escarba en heridas conocidas, pero hace sangrar esas lesiones de nuevas y asquerosas maneras. Y sin mayor vergüenza o corrección política. Aquí no hay nada ni nadie sagrado.
En la ejecución de su maldad, esta película bien sirve como resucitación de una vieja gloria -abriendo posibilidades para secuelas-, así como también a modo de carta de presentación para las nuevas generaciones.
Con ello, se adentra en su historia presentando una especie de origen para la maldición de las premoniciones y el saltarse una fatídica suerte, al mismo tiempo que abre múltiples aristas con mortales ramificaciones a partir de ese suceso primigenio.
Ahora, nos centramos en una genealogía en particular, que se presta tanto para la violencia como para el humor, en un cóctel siniestro que funciona incluso hasta en sus ridiculeces.
No estamos ante una pelicula para premios y la novedad no radica tanto en la originalidad de su historia, sino en cómo la narrativa encuentra las conexiones aparentemente fortuitas que conducen a los fatales sucesos que acabarán con los protagonistas. Todos son carne de cañón.
Y sí, hay unas muertes tremendamente sorprendentes, así como mutilaciones desbordantemente satisfactorias, sobre todo porque recaen sobre personajes que tienen bien merecidas tales fatalidades.
Como siempre, apelando a esa satisfacción instintiva innata del espectador cuando todo coincide, Destino Final: Lazos de Sangre sin duda complace al más exigente de los fanáticos con truculentas ejecuciones, en los escenarios más cotidianos posibles. Donde piensas estar a salvo, finalmente es un telón para la perdición. Si le pides mucho más que eso, estás equivocado y, sinceramente, deberías buscar otra alternativa en la cartelera. Para el resto, será nada menos que ¡una fiesta grotesca!