En Borderlands, Lilith (Cate Blanchett), una famosa cazatesoros con un pasado misterioso, regresa a regañadientes a su planeta natal de Pandora para encontrar a la hija desaparecida de Atlas (Edgar Ramírez), el S.O.B. más poderoso del universo. Así, forma una alianza inesperada con un equipo variopinto de marginados, con quienes luchará contra monstruos alienígenas y peligrosos bandidos para encontrar y proteger a la chica, quien puede tener la llave de un poder inimaginable.
Lo nuevo de Eli Roth combina muchas cosas, pero quizás nunca debió dar el salto de plataforma y merecía quedarse con el cariño que cientos de fans gamers le han otorgado a la franquicia de desde su debut en 2009.
El panorama instaurado por las recientes adaptaciones de videojuegos, con títulos como The Last of Us, en Max, y Fallout, en Prime Video, han dejado la vara alta en términos narrativos y dramáticos. De ahí que no se trata sólo de llegar y cambiar de formato la historia, como una decisión a la ligera, por muy cinematográfica que sea su concepción. El riesgo es mayor.
Hay tres aspectos fundamentales que hacen que Borderlands no funcione del todo para un público masivo que pueda encantarse con su universo, sobre todo si no eres parte de la barra que encumbra en un altar al título original.
Primero, está diseñada extremadamente para los fans. Eso no es algo que precisamente sea malo para los seguidores de la saga, que entenderán enseguida todo lo que sucede; pero el trabajo narrativo deja fuera muchos aspectos que podrían enaltecer su mitología.
Más allá de la protagonista, la mayoría de los personajes no tiene mayor desarrollo o atributos que los hagan conectar con las audiencias. Sus personalidades deben entenderse por sus acciones presentes y no por un pasado que los hizo ser así. De esta manera terminan siendo desechables y generan poca empatía. Si mueren en el camino, prácticamente no importa.
En segundo lugar, el desarrollo de la película parece más bien una aventura genérica que no es aburrida pero que ya se ha visto múltiples veces recientemente: es el viaje del grupo de inadaptados que tienen un objetivo en común, superan obstáculos juntos y terminan conviviendo como familia. Sinceramente, los tres volúmenes de Guardianes de la Galaxia y la Suicide Squad de James Gunn lo hicieron mucho mejor.
Las escenas de acción están bien. Las CGI no siempre funcionan y algunas dejan bastante que desear, pero hay algo de espectacularidad más allá de lo que ya se mostró en el trailer. Pero si los personajes no te importan, toda la travesía no te dejará nada memorable.
Y finalmente, en tercer lugar, el humor simplemente no conecta. Es curioso ver a un Kevin Hart sorprendentemente contenido, intentando ser un anti-héroe en busca de su redención. Mientras que el alivio cómico de Jack Black como Claptrap antes que sarcástico termina siendo más bien odioso y hasta detestable.
Borderlands probablemente encante a los fans más benevolentes y espante a los más exigentes. Pero en cuanto a una escala más masiva, hay películas mejores que explotan este estilo de comedia de acción.