Esa desacralización del ídolo deportivo, el quiebre entre razón y patología, el cuestionamiento al sano juicio del famoso y sus increíbles visuales, hacen que ésta sea una gran experiencia de terror psicológico.
Esa desacralización del ídolo deportivo, el quiebre entre razón y patología, el cuestionamiento al sano juicio del famoso y sus increíbles visuales, hacen que ésta sea una gran experiencia de terror psicológico.
Ari Aster tenía un as bajo la manga para 2025 y era diseccionar la sociedad gringa con el filo de una oscurísima sátira, película que refleja lo retorcido que habita en Estados Unidos.
Si este es el comienzo del fin, la película sólo eleva las expectativas de cara a los próximos tramos de la historia, gracias a visuales alucinantes y una historia que no se queda corta en acción o emotividad.
Después de ver terror superior este año como Sinners, Haz que Regrese o Together; la vara está demasiado alta en el género para aceptar algo como esto.
Darren Aronofsky, aunque muy diferente a Requiem por un Sueño, Madre! o La Ballena, apuesta esta vez por una película mucho más accesible y entretenida.
Sinceramente, te drena la energía. Te vacía el estómago. Te da escalofríos. Y no duda en empujar una lágrima por tu mejilla.
Las secuelas se supone que deberían expandir el universo, Introducir nuevos personajes, aliados o fuerzas opositoras para el protagonista. Nadie 2 prácticamente no hace nada de eso.
La grandiosa apuesta del director Michael Shanks es tan brutal en las contorsiones improbables que aplica sobre los cuerpos como despiadada en las incómodas es verdades que expone sobre las relaciones amorosas. Imperdible.
No será lo que los fanáticos del horror esperan. Pero al menos apuesta por ser una adaptación distinta del clásico.
Esta comedia es nada más ni nada menos que exactamente lo que promete: risa fácil, con lo cotidiano, lo extraño, lo incómodo y lo excesivo.