Su simpleza impresiona, su sensibilidad cala hondo y su sinceridad es abrumadora.
Su simpleza impresiona, su sensibilidad cala hondo y su sinceridad es abrumadora.
El Irlandés es la evidencia fehaciente de un legado de aportes extremadamente valiosos al séptimo arte entregados por Martin Scorsese.
El Camino es un abrazo de nostalgia justo, que no abusa de sus recursos ni daña el intocable legado de una serie gigantesca.