Con un argumento que omite cosas para provocar incertidumbre, esta es una producción que se toma su tiempo antes de lanzar su jugada maestra.
Con un argumento que omite cosas para provocar incertidumbre, esta es una producción que se toma su tiempo antes de lanzar su jugada maestra.
Para ser una película sobre autos y su creador, le cuesta arrancar y su atención está lejos de los vehículos y la competencia.
La dramática historia de Alice Walker se vuelve un musical con mucha identidad y gran sentido del espectáculo.
La película francesa viene llamando la atención del mundo cinéfilo desde que ganó Cannes. Ahora tiene una dura competencia en la premiación de la Academia de Hollywood.
Se trata de una entrega con aspectos del todo peculiares y quizás incomode a más de un espectador, pero toda la propuesta es un triunfo.
Fue la representante de Corea para los Oscar 2024 y aunque no llegó a la lista corta, es una película intensa que merece ser vista.
A pesar de algunos trastabilleos en la narrativa, el resultado de lo nuevo del icónico director es realmente sobresaliente.
Gran parte de la producción se eleva principalmente por su nutrida cantidad de diálogos, que no hacen más que presionar sobre la ansiedad del que mira.
Un relato que es tan íntimo como también un testimonio transversal de la crisis psicológica, moral y social de la humanidad.