Con un filtro autoimpuesto sobre lo políticamente correcto y atractivos números musicales, la película entrega exactamente lo que su público objetivo anhela.
Con un filtro autoimpuesto sobre lo políticamente correcto y atractivos números musicales, la película entrega exactamente lo que su público objetivo anhela.
Una simpática comedia romántica se abre paso entre los dramas de las premiaciones, para dejar una sensación satisfactoria, a pesar de que su fórmula se ha visto antes.
Cuando Taika Waititi se libera de los productos franquiciados entrega lo mejor de su humor, emoción y, claro, dirección.
Mata prejuicios, aplasta la masculinidad tóxica y además pondrá furiosos a los conservadores.
Una película a todas luces entrañable.