Edgar Wright no aburre , pero sí se nota indeciso. Drama social, comedia liviana, acción familiar algo subida de tono. Cumple con entretener, pero que se aleja con fuerza de convertirse en algo memorable.
Edgar Wright no aburre , pero sí se nota indeciso. Drama social, comedia liviana, acción familiar algo subida de tono. Cumple con entretener, pero que se aleja con fuerza de convertirse en algo memorable.
Tiene todo lo que queremos ver en un blockbuster y secuela de una gran franquicia. Lo que cuenta se siente poderoso y dan ganas de ver más. Finalmente, es una gloriosa cacería.
No es la locura que se proclamó al momento de su anuncio. Está bien en estética ciberpunk y la banda sonora es tremenda. Pero no es gran aporte a para la saga de ciencia ficción o para el género siquiera.
¿La séptima es la vencida? No lo creo, pero aquí estamos. La nueva entrega de la saga de los dinosaurios provee algo de entretención pero eso no es suficiente para ocultar que está contando otra vez lo mismo, en la misma historia.
Un cambio de tono radical a la historia marca a Megan 2.0, alejándose del terror y abrazando otros géneros cinematográficos.
Espectáculo visual atractivo con trasfondo político y social contundente: el tipo de blockbusters que necesitamos.
La propuesta del director Drew Hancock es entretenida y tienes sus mensajes claros, incluso cuando inevitablemente es reminiscente a otra obra que explora las misma temáticas de manera más profunda.
Fede Álvarez alimenta su nueva película con el terror a lo desconocido y el aislamiento en el espacio, mientras rinde homenaje a la popular saga del agresivo extraterrestre.
La flamante adición a la franquicia cumple en el apartado del entretenimiento, pero queda al debe en uno de los aspectos más importantes que cultivaron sus antecesoras.
Se trata de un espectáculo colosal y absoluto como sólo James Cameron sabe hacer, y que se debe ver en la pantalla más grande y con el mejor sonido posible.