Es un tremendo espectáculo. Expande el universo. Pero muchos pasajes se sienten repetitivos y eso le resta a una película que es más como un puente, antes que una historia con cierre autoconclusivo.
Es un tremendo espectáculo. Expande el universo. Pero muchos pasajes se sienten repetitivos y eso le resta a una película que es más como un puente, antes que una historia con cierre autoconclusivo.
No eleva las apuestas. Sólo las mantiene. Y después de verla, sólo te deja pensando en que el único momento durante el que la franquicia tuvo una verdadera identidad como historia, propuesta visual, estética y de entretenimiento fue sólo en la primera película.
Tiene todo lo que queremos ver en un blockbuster y secuela de una gran franquicia. Lo que cuenta se siente poderoso y dan ganas de ver más. Finalmente, es una gloriosa cacería.
Entrega una experiencia realmente asombrosa y asienta pautas para lo que se puede hacer en materia de adaptaciones colaborativas entre cine y televisión.
No es la locura que se proclamó al momento de su anuncio. Está bien en estética ciberpunk y la banda sonora es tremenda. Pero no es gran aporte a para la saga de ciencia ficción o para el género siquiera.
Mientras el mundo va por K-Pop Demon Hunters a Mejor Película Animada 2025; el folklore, la fantasía, la emoción, el humor, las texturas y las batallas épicas de la producción china le presentan una buena competencia.
Si este es el comienzo del fin, la película sólo eleva las expectativas de cara a los próximos tramos de la historia, gracias a visuales alucinantes y una historia que no se queda corta en acción o emotividad.
Las secuelas se supone que deberían expandir el universo, Introducir nuevos personajes, aliados o fuerzas opositoras para el protagonista. Nadie 2 prácticamente no hace nada de eso.
Si desmerecer las iteraciones previas del Hombre de Acero, James Gunn le imprime mucho cariño, sustancia y sensación de aventura a una película del Hombre de Acero que te deja con ganas de verla nuevamente inmediatamente después de que termina.
Tradiciones coreanas, demonios, una tonelada de música, una alucinante paleta de colores y mucha acción se funcionan en uno de los mejores estrenos de animación del año.