Después de ver terror superior este año como Sinners, Haz que Regrese o Together; la vara está demasiado alta en el género para aceptar algo como esto.
Después de ver terror superior este año como Sinners, Haz que Regrese o Together; la vara está demasiado alta en el género para aceptar algo como esto.
Darren Aronofsky, aunque muy diferente a Requiem por un Sueño, Madre! o La Ballena, apuesta esta vez por una película mucho más accesible y entretenida.
Sinceramente, te drena la energía. Te vacía el estómago. Te da escalofríos. Y no duda en empujar una lágrima por tu mejilla.
Las secuelas se supone que deberían expandir el universo, Introducir nuevos personajes, aliados o fuerzas opositoras para el protagonista. Nadie 2 prácticamente no hace nada de eso.
La grandiosa apuesta del director Michael Shanks es tan brutal en las contorsiones improbables que aplica sobre los cuerpos como despiadada en las incómodas es verdades que expone sobre las relaciones amorosas. Imperdible.
No será lo que los fanáticos del horror esperan. Pero al menos apuesta por ser una adaptación distinta del clásico.
Esta comedia es nada más ni nada menos que exactamente lo que promete: risa fácil, con lo cotidiano, lo extraño, lo incómodo y lo excesivo.
Un terror con buenas ideas y una tensión bien manejada, hasta que pierde el control con aspectos innecesarios y detalles que la hacen arrastrarse dificultosa y paulatinamente hasta encontrar una resolución que sorprende. No es una mala experiencia, pero sí es inestable.
A pesar de sus falencias, te permite salir feliz del cine por toda una acumulación de aspectos que se concretan de manera adecuada. ¿Podría ser esta película una revitalización para Marvel y el MCU? Eso está por verse.
Una película que te deja con la gran incógnita sobre por qué se aprueba la producción de una película como ésta, cuando no es capaz de refrescar o entregarle algo nuevo a la franquicia.