Definitivamente no es para quienes buscan el drama sesudo o la profundidad de una reflexión filosófica. Esta película es otro tipo de maravilla.
Definitivamente no es para quienes buscan el drama sesudo o la profundidad de una reflexión filosófica. Esta película es otro tipo de maravilla.
Gran parte de la producción se eleva principalmente por su nutrida cantidad de diálogos, que no hacen más que presionar sobre la ansiedad del que mira.
Mata prejuicios, aplasta la masculinidad tóxica y además pondrá furiosos a los conservadores.
Plantea un escenario lo suficientemente atractivo como para rematar la saga.
No es que recomponga todo el panorama, pero algo de belleza nerd le imprime.
Esto es lo que debiesen ser las películas de superhéroes.
Es un remake en acción real que está en el promedio para arriba, entre sus pares.
Habrá un anhelo por saber qué vendrá, pero eso no puede ser confundido con una sensación de satisfacción.
Se trata de un final más que satisfactorio para un grupo de personajes que pueden o no volver.
Arrasa con la moral de un país que se cree muy avanzado al compararse con el vecindario que lo rodea. Pero que, finalmente, está lleno de los mentirosos y los encubridores de siempre.