La acción y la sangre fluyen sin problemas. El humor tiene una lengua más afilada que nunca. Y a la vez arroja sorpresivos momentos de emotividad tremendamente efectivos. ¡Una fiesta!
La acción y la sangre fluyen sin problemas. El humor tiene una lengua más afilada que nunca. Y a la vez arroja sorpresivos momentos de emotividad tremendamente efectivos. ¡Una fiesta!
El sensacionalismo y el morbo alimentan una trama que tiene tanto de comentario crítico sobre la TV como también para ser una sólida apuesta en el género del terror.
Apuntando cuestionamientos a los más diversos ámbitos de la sociedad, la película resalta mensajes que se refuerzan con la actuación de la siempre soberbia Mia Goth.
Está a la altura de la entretención, las visuales imponentes y el perfil de blockbuster que cultivó su antecesora.
Una secuela que logra elevar los niveles de ansiedad y temor al mismo punto y más allá que sus antecesoras.
Probablemente será un éxito entre los espectadores más pequeños, pero salvo algunos aspectos positivos, la película queda al debe.
La serie de Prime Video ya no opta por las metáforas, ahora pone su mira directo hacia el objetivo de su sátira.
La nueva película de Jeff Nichols rompe con el estereotipo que actualmente se le atribuye a los amantes de las motocicletas, entregando una visión distinta sobre los MC.
La vida de Riley se vuelve más compleja y el torbellino de sentimientos en su interior da pie para un atractivo nuevo viaje.
El panorama de la narrativa cinematográfica mejora bastante en una secuela que es simplemente brutal al momento de desatar su faceta más slasher.