Hay motivaciones, hay drama, la trama descansa fuertemente en lo científico, pero no olvida que el foco siempre tiene que estar en las emociones, para lograr conectar. Sin duda, una de las mejores películas que veremos en 2026.
Hay motivaciones, hay drama, la trama descansa fuertemente en lo científico, pero no olvida que el foco siempre tiene que estar en las emociones, para lograr conectar. Sin duda, una de las mejores películas que veremos en 2026.
Una secuela que sale airosa al darle continuidad a todo lo que se estableció en la película original. El material nuevo juega sobre las mismas reglas, manteniendo la gracia, lo repulsivo y una protagonista carismática que no se rinde ante nada.
No ofrece nada original. Su resolución es absolutamente predecible. Pero el proceso está mucho mejor ejecutado que en las películas anteriores de Jason Statham. Los puñetazos se sienten más reales, la acción más visceral y la banda sonora de incansables bajos electrónicos mantiene al espectador agitado.