Es un tremendo espectáculo. Expande el universo. Pero muchos pasajes se sienten repetitivos y eso le resta a una película que es más como un puente, antes que una historia con cierre autoconclusivo.
Es un tremendo espectáculo. Expande el universo. Pero muchos pasajes se sienten repetitivos y eso le resta a una película que es más como un puente, antes que una historia con cierre autoconclusivo.
Hay que tener el corazón destrozado para hacer una película como ésta. Aquí hay unas cuántas palabras sobre la más reciente entrega del alabado director Jafar Panahi, la ganadora de Cannes 2025.
La justificación de que está hecha para los fans ya ni siquiera sirve como argumento, cuando el resultado es severamente deficiente y hasta aburrido.