Habla de actualidad, habla de futuro, de revolución y represión, de discursos radicales y otros aún más extremos; todo amarrado con actuaciones y soundtrack sobresalientes.
Habla de actualidad, habla de futuro, de revolución y represión, de discursos radicales y otros aún más extremos; todo amarrado con actuaciones y soundtrack sobresalientes.
Lo que hace esta película por el mito del escualo maligno es poco y nada; algo que es tristemente muy parecido a los niveles de entretención que la película es capaz de entregar.
Funciona a la perfección como retrato de maldad humana insensible, indolente, que desprecia a su diferente y lo utiliza como opio para las masas.
Esa desacralización del ídolo deportivo, el quiebre entre razón y patología, el cuestionamiento al sano juicio del famoso y sus increíbles visuales, hacen que ésta sea una gran experiencia de terror psicológico.
Ari Aster tenía un as bajo la manga para 2025 y era diseccionar la sociedad gringa con el filo de una oscurísima sátira, película que refleja lo retorcido que habita en Estados Unidos.
Si este es el comienzo del fin, la película sólo eleva las expectativas de cara a los próximos tramos de la historia, gracias a visuales alucinantes y una historia que no se queda corta en acción o emotividad.
Después de ver terror superior este año como Sinners, Haz que Regrese o Together; la vara está demasiado alta en el género para aceptar algo como esto.