HAZ QUE REGRESE - BRING HER BACK

Reseña de Haz Que Regrese: Salir dañado de una de las mejores películas de terror del año, es decir poco…

No hay gratificación comparable con presenciar terror hecho con cariño, pies en la tierra y si te deja dañado por la profundidad su impacto aún mejor. En un mundo de películas que te heredan mayormente una sensación de indiferencia, que sólo son entretención pasajera o derechamente que te arruinan el día; Haz que Regrese o Bring Her Back te lastima sin el mayor atisbo de vergüenza o remordimiento con una trama en la que un hermano y una hermana descubren un ritual aterrador en la aislada casa de su nueva madre adoptiva.

La nueva película de los directores de Háblame, Danny y Michael Philippou, es un latigazo a la sensibilidad del espectador, cuando se habla de la muerte y el dolor que esta le concede a los vivos. Desde ahí pueden emanar cosas siniestras, cosas obtusas, sensaciones traicioneras u oportunidades extremas. Todo eso y más condensa esta película que explora el brote a la superficie de sentimientos que no sólo pueden desgarrar la piel, sino que directamente el alma.

El duelo, por sobre todas las cosas, es un ritual inherente a la vida. Es inevitable experimentarlo en algún momento. Haz Que Regrese indaga en lo que puede pasar cuando ese ritual se tuerce y hace florecer perturbadoras decisiones, como producto de la anulación de la aceptación. Es aún peor cuando es una madre la que ha debido enfrentar la muerte de su hija.

Curiosamente, la película no es de exposiciones abundantemente descriptivas, quiere poner a trabajar la cabeza del espectador para que establezca las conexiones. No sólo debes entender lo que los personajes están haciendo, sino que hay que esforzarse por empatizar con el por qué lo están haciendo. Para eso es necesario prestar atención a los detalles, cuando te presentan la belleza del horror a través del uso de una gloriosa fotografía.

Una vez desbloqueado ese logro, lo que se viene encima es puro delirio. Las emociones ebullen cuando la película es más cruel. Haz que Regrese no teme albergar situaciones tremendemante incómodas, brutalemente despiadadas y descaradamente explícitas. Pero siempre con el examen de la pérdida como objetivo. Nunca se sale de los márgenes. Se acerca a la perfección en cuanto a lo que una película de terror debe provocar: inestabilidad emocional en quien observa.

Salir dañado es decir poco. Salir dañado de la proyección aquí es un gran logro que consigue lo nuevo de los hermanos Philippou. Por cómo está construída, por las emociones a las que apela, por las traiciones con las que te hace aferrarte a uno u otro personaje. Por la maldad que por momentos justificas y luego te das cuenta horrorizado que has caído en el perturbador juego.

Sinceramente, Haz Que Regrese te drena la energía. Te vacía el estómago. Te da escalofríos. Y no duda en empujar una lágrima por tu mejilla. Claro, si estás dispuesto a entender que los horrores más espeluznantes no sólo habitan en monstruos o seres incorpóreos, sino que pueden originarse en lo más profundo de un alma humana cuando ha sido agobiada y fracturada por el dolor.

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