SE LO QUE HICIERON EL VERANO PASADO 2025 - I KNOW WHAT YOU DID LAST SUMMER

Reseña de Sé Lo Que Hicieron el Verano Pasado: Una burla más que un ejercicio de nostalgia para revitalizar la franquicia

Cuando cinco amigos provocan sin querer un accidente de coche mortal, encubren su implicación y hacen un pacto para mantenerlo en secreto en lugar de afrontar las consecuencias. Un año después, su pasado vuelve para atormentarlos y se ven obligados a enfrentarse a una aterradora verdad: alguien sabe lo que hicieron el verano pasado…

Para los tiempos de las películas originales de Sé Lo Que Hicieron el Verano Pasado, a fines de los 90’s, el slasher gozaba de una revitalización gracias a la irrupción de Scream, con su desfachatada revisión a los clichés del terror cinematográfico. En esa época de bonanza, tuvo gracia esta franquicia protagonizada por Jennifer Love Hewitt y Freddie Prinze Jr., al proponer no sólo el temor a un asesino de carne y hueso que acosaba a un grupo de adolescentes, sino que también al examinar las culpas compartidas y la debacle de la moral cuando un suceso puede corromper un futuro brillante.

Contando con el mismo guionista de Scream, Kevin Williamson, y buscando crear una nueva franquicia a la que sacarle provecho, Sé Lo Que Hicieron el Verano Pasado (1997) se alzó como saga icónica más por las audiencias jóvenes, antes que por críticas auspiciosas. La primera película funcionaba con su propio espíritu camp, una banda sonora que conectaba con lo popular del momento y ciertamente un elenco de reconocidos rostros que apelaban a conquistar a toda una generación. La segunda era un despropósito, aunque planteaba cosas nuevas.

Ahora, Sé Lo Que Hicieron el Verano Pasado (2025) no hace ni el esfuerzo de proponer algo nuevo, de refrescar o darle energía a la fórmula probada; sólo parasita de ella. Lamentablemente la película es un calco amargo de sus predecesoras, sobre todo de la primera. Es casi como si tuviesen una lista para chequear punto por punto: el incidente que desata todo, el mensaje que eriza los pelos, la seguidilla de muertes a manos de «el pescador», la actitud desafiante de los jóvenes afectados vs. el temor ante perder la vida, la desmoralización psicológica y los nulos efectos de la masacre en el contexto.

La entrega incluso copia escenarios y dinámicas de la muertes, en un descaro que no parece homenaje como para ganarse el título de «secuela legado», sino que demuestra una desidia y falta de creatividad prácticamente obscena. Con ello llega al punto en que todo se siente como una burla más que un ejercicio de nostalgia para revitalizar la franquicia.

Para peor, las apariciones de Jennifer Love Hewitt y Freddie Prinze Jr. en vez de pasar la posta a nuevas generaciones, se sienten más como un lastre para la narrativa. Poco y nada aportan al desarrollo, más que guías en medio de la crisis, sólo recalcan los pasos obvios a seguir. Eso, además de entregar un final que simplemente barre con cualquier riesgo y se inclina por lo obvio, justificándolo con la falta de tratamiento de la salud mental.

Culturamente actual, sí; recurso bien utilizado, para nada. Esta explicación sobre una psicología dañada se presenta más como un escape fácil, antes que una línea argumentativa cultivada a través de la trama. Entonces, una vez que se presenta la idea, el guión se mofa del asunto antes que plantearlo como algo evidentemente preocupante. Así sólo se hace un esbozo de la idea de la violencia como consecuencia de traumas no tratados, pero no es nada significativo.

Sinceramente nunca vamos a entender por qué se aprueban estas películas. ¿Es genuina nostalgia por cine popular del pasado? ¿Es la desesperación de no tener nada original atractivo para estrenar y por eso se recurre a una IP conocida? ¿Es la mera ambición por el vil dinero? Cada uno podrá sacar sus propias conclusiones, pero si hay una cosa que está clara es que no haces una película para fracasar en todo sentido. Y con la nueva versión de Sé Lo Que Hicieron el Verano Pasado hay poco y nada que resaltar como positivo.

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