LILO Y STITCH

Reseña de Lilo & Stitch: Una disyuntiva

Lilo & Stitch es la conmovedora y divertidísima historia de una niña hawaiana y el alienígena fugitivo que la ayuda a reconstruir su familia.

A Disney se le acabó la creatividad hace rato y las decisiones sobre sus estrenos en cines están marcadas por el refrito en acción real de turno. En ese bosque cuesta encontrar un claro. Sobre todo cuando los remakes tienden a coartar los aspectos más atractivos de sus contrapartes animadas originales.

Ante ese panorama, Lilo & Stitch curiosamente pinta bien en su revitalización que fusiona lo real con lo digital. Los adelantos exhibían un trabajo de CGI auspicioso, sobre todo en cuanto al protagonista y su inmersión en el entorno terrenal. Y la verdad es que la película capta la atención en ese aspecto. Las texturas, la fluidez y la interacción de los actores humanos con lo añadido por computadora funcionan bastante bien.

Lo mismo sucede con un aspecto crucial de la película original: su mensaje en torno a la familia. El concepto de «ohana» se mantiene como piedra angular en la narrativa y sustento para que el extraterrestre descubra su faceta sensible y anule su naturaleza violenta y destructiva. El vínculo se cultiva y la premisa de que nadie se queda atrás también.

En eso, hay apoyo de nuevos personajes como la vecina y pariente de David que no existe en la película del 2002. O la trabajadora social interpretada por Tia Carrere – quien puso voz a Nani en la versión animada-, que es un personaje aparte de Cobra Bubbles, el agente de la CIA que investiga la llegada de 626 a la Tierra. Así mismo se elimina la presencia de otros como el Capitán Gantu, y la verdad es que su ausencia no le hace mucho daño a la trama.

Maia Kealoha conquista como Lilo, aportando carisma y humor en su interpretación e interacción con Stitch. Mientras que Sydney Elizebeth Agudong logra transmitir las complejidades de ser una hermana/madre que debe velar por mantener a flote su vida y la de su familia.

Sin embargo, a pesar de que es una película que consigue el tono, los mensajes y la empatía del espectador como lo logra hasta el día de hoy la original, este remake en acción real no se siente como una gran producción con el sello de Disney. No irradia el nivel de envrgadura como para convertirse en el evento cinematográfico que a todas luces quieren que sea.

Da la sensación de ser algo pequeño, hecho por el compromiso y la necesidad de obtener rápidamente dinero de parte de una audiencia que busca reencontrarse con personajes que ya conoce, y por los que siente tanto afecto como para sentirse impulsados a ir al cine. Tiene más espíritu de entrega para la pantalla chica antes que una megaproducción visual que merezca ser vista en el cine.

La sensación que deja Lilo & Stitch es la de una encrucijada. Los fanáticos y seguidores del personaje y que tienen un vínculo emocional con él quedarán conformes con el resultado que ofrece hoy esta película. Por lo mismo, muy probablemente, será un gran éxito con el público masivo y, tras la estrepitosa caída que tuvo Disney con Blancanieves, quizás el retorno de 626 a la gran pantalla sea hasta catalogado de fenómeno. Sin embargo, para quienes vean al protagonista y su historia como un vehículo de entretención fugaz y pasajero, probablemente sientan una sensación de vacío al final. Algo faltó, hay una carencia.

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