Divine G, encarcelado en Sing Sing por un delito que no cometió, encuentra un propósito actuando en un grupo de teatro junto a otros hombres encarcelados en esta historia de resiliencia, humanidad y el poder transformador del arte.
Es muy difícil no conectar con esta historia, a menos que se tenga un nivel de indolencia muy alto. Una vez dentro, la experiencia es un cuento que se revuelve entre la esperanza, la resiliencia y la crudeza de un escenario en el que nadie quiere estar.
Sing Sing explora la rehabilitación de lo antisocial, de esas conductas que te convierten en un marginado, a través del vínculo con el arte. Porque la creación cultural tiene un potencial infinito si se la mira más allá del objetivo de la entretención o lo mercantil: es una herramienta para potenciar el alma.
La película te presenta a individuos alienados, castigados con la privación de la libertad producto de sus conductas delictuales, reconectando con sus emociones y sus orígenes, buscando el entendimiento acerca de lo que los condujo a la reclusión. Con ello pone a prueba la empatía del espectador, para que entienda al prisionero como un humano que busca corregir su camino y a la vez cuestiona: ¿qué tan dispuestos estamos a recuperarlos en la sociedad?
Operan prejuicios, pesan pasados, agobian los sentimientos. “Estamos aquí para ser humanos otra vez”, reza uno de los diálogos. Y eso queda plasmado en la travesía de inevitables altos y bajos que te ofrecen actuaciones realmente conmovedoras, sobre todo de Colman Domingo, Clarence Maclin y Sean San Jose.
Pero el ejemplo más claro de todo lo que se retrata, desde los efectos de la reclusión, la necesidad de esperanza y la recuperación por medio del teatro, es la misma película. Sus protagonistas, o sea gran parte del elenco secundario, son ex convictos que fueron parte del programa de Rehabilitación a través de las Artes. Este trabajo es fruto de quienes quieren reencontrarse con la vida y enmendar sus errores.
Sing Sing es un testimonio de esperanza, de esfuerzo y una de las más valorables producciones cinematográficas sobre el retrato de una prisión que se ha visto recientemente. Te abruma con alegría, tristeza, desesperación, goce, ira y satisfacción. Una hermosa película.