Sonic, Knuckles y Tails se reúnen para enfrentarse a un nuevo y poderoso adversario, Shadow, un misterioso villano con poderes nunca vistos. Con sus habilidades superadas en todos los sentidos, el Equipo Sonic debe buscar una improbable alianza con la esperanza de detener a Shadow y proteger el planeta.
En un mundo en el que las adaptaciones cinematográficas de videojuegos en su mayoría son catastróficas, llegar a este punto es realmente una sorpresa. Pero el equipo creativo que Paramount puso a cargo de esta franquicia ha logrado que el erizo azul se posiciones firmemente en los corazones de los fans y que estos acudan fielmente a ver las películas, al punto de conseguir una tercera entrega.
El mérito no es menor, sobre todo pensando en que la historia de este salto a la pantalla grande comenzó con un horrible primer diseño, que generó una desbordada reacción negativa del público y detonó miles de memes en torno al infame “Sonic Feo”. Pero superado ese obstáculo, la franquicia encontró su tono y audiencia, de la mano de una entretención familiar en la que el carisma del protagonista terminó por conquistar la taquilla.
La primera película pareció más bien genérica. La segunda, demostró su potencial nerd y la convocatoria de los fans en torno a la nostalgia de las consolas. Ahora, la tercera película se convierte en un hito: es la mejor de la saga hasta el momento.
Se trata de una aventura que conjuga hábilmente múltiples factores que inevitablemente la vuelven atractiva, hipnotizante y es, básicamente, imposible de ignorar con toda la gracia que tiene. No tiene pasto para premiaciones, pero es sinceramente divertidísima. La estética del diseño de producción es llamativa; está llena de descaradas referencias a la cultura popular, pero bien utilizadas; las secuencias de acción a toda velocidad son alucinantes; y, lo más importante, tiene una historia que genera empatía.
Es que la introducción de Shadow en el combinado lleva al espectador a examinar una especie de realidad alternativa a la de Sonic. Es el “qué habría ocurrido si el erizo interdimensional no hubiese sido recibido por una familia cálida, bondadosa y abierta a la recepción de un ente desconocido». Dos miradas a la migración, si se quiere.
Funcionando como un espejo oscuro del héroe, Shadow refleja al protagonista con su faceta más amarga: secuestrado por la raza dominante de un planeta ajeno, sometido a experimentos y torturas varias, este erizo negro con visos rojos y rabiosos ojos sólo encontró lo positivo de la humanidad en una persona que posteriormente le fue arrebatada de su vida abruptamente.
El antagonista es víctima del comportamiento más violento, insensible y horrendo del ser humano. Por lo mismo, la trama indaga en los sentimientos que detonan una venganza, como la rabia, la frustración, el odio. Todas sensaciones para las que Keanu Reeves juega un papel crucial al cederle su voz. Shadow no estaría completo sin el trabajo vocal del actor.
En tanto, ver a Jim Carrey de vuelta actuando es sinceramente glorioso. Es el complemento del bando de villanos, interpretando a dos personajes distintos, pero que tienen parentesco. Lo que ofrece es exactamente lo que profesa su personaje: el doble de entretención, gracias a su inigualable talento en torno a las gesticulaciones, proyección de la voz y dominio corporal. De hecho, ambos tienen una escena conjunta de baile simplemente legendaria, al ritmo de Galvanize, de The Chemical Brothers. Uno de los mejores momentos de la película.
La aventura es imparable, en consecuencia, a veces parece un poco desenfrenada y se pega tropiezos como las decisiones absurdas de algunos personajes en torno a la seguridad del planeta; algunos problemas de continuidad; y otros lineamientos que parecen ridículas. Pero, claro, en este universo funcionan.
Es imposible no salir contento tras ver Sonic 3. Te entrega múltiples nociones sobre cómo se mueve la vida, tiene un humor que a veces incluso conecta con su lado más negro, lo digital se fusiona con lo real mucho más adecuadamente que en otras grandes producciones del momento e, incluso a pesar de sus falencias, es capaz de dejarte satisfecho. Es sin duda el mejor estreno dirigido a un público masivo para este fin de año.