No ha habido una película este año que sea tan emocionante y entretenida a la vez. Es para albergarla en el corazón.
No ha habido una película este año que sea tan emocionante y entretenida a la vez. Es para albergarla en el corazón.
Una de las mejores películas del año se revuelca en una ponzoñosa combinación de ambición, fama, sangre y otras asquerosidades humanas.
La apuesta del director Chris Nash tiene buenas ideas, pero falta pulir la ejecución y el atractivo de sus personajes.
Lo nuevo de Paramount es una animación con implicancias profundas para los personajes y que revitaliza positivamente la franquicia de Hasbro a niveles nunca antes vistos.
Si bien consigue momentos tensos, después del giro lo nuevo del director James Watkins cae en lo genérico y pierde la gracia.
Tim Burton demuestra que aún tiene el don que caracteriza su filmografía, pero necesita canalizar sus esfuerzos en crear algo nuevo que sorprenda.