En Megalodón 2: El Gran Abismo (The Meg 2: The Trench), Jonas Taylor y su equipo de investigación inician una misión que va a explorar las profundidades más abismales del mar. Pero su viaje se convierte en caos cuando un malévolo operativo minero amenaza su objetivo y los obliga a librar una batalla de alto riesgo por la supervivencia.
Ciertamente, la reacción más visceral que puede tener el espectador ante lo nuevo de Jason Statham es la de juzgarla como algo horrible, ridículo, fantasioso, exagerado o absurdo. Y la verdad es que es todo eso y más, por eso funciona incluso mejor que su antecesora.
Ese intenso aroma a Cine B en su ejecución, pero con el presupuesto de una mega mole cinematográfica, ya tiene su cierto encanto. Es ese tipo de historia con perfil tipo comedia de horror que transformó a otras producciones en piezas de culto. Ya quisiéramos que El Vengador Tóxico tuviese tal nivel de producción.

Ese espíritu juguetón, ese humor que provoca vergüenza y ciertamente unos monstruos gigantes es lo que hace que esta película se gane al espectador menos prejuicioso. Si sabes a lo que vas, eso es exactamente lo que obtendrás. Pura narrativa descerebrada, que juega en su propia ley y se burla de sí misma, porque está aquí para entretener. No hay más ambición que esa.
La primera hora es una historia de horror submarina, que provoca sensaciones similares al aislamiento inquietante de la saga Alien. Aunque tiene una escena peligrosamente parecida a lo que ya hizo Underwater (2020), pero resuelve la tensión de otra manera.
En tanto, la segunda hora es una comedia de acción con las secuencias más divertidas de la trama. No es para menos: ¡es Jason Statham, uno de los pocos héroes de acción del momento, contra tres megalodones y un pulpo gigante! Si a esa altura ya te entregaste a la demencia de la película, lo que resta es pura diversión.

El hecho de que los géneros cinematográficos se combinen y efectivamente funcionen es mérito del director Ben Wheatley. El hombre ha cultivado experiencia con la comedia de acción gracias a Free Fire (2016), con el horror a propósito de Kill List (2011) e In The Earth (2021), además de la ciencia ficción con High-Rise (2015). Algo sabe el hombre. Y esos conocimientos los pone al servicio de Megalodón 2 para estrujar a los tiburones prehistóricos.
Lo cierto es que logra entregar grandes momentos. Hay un susto muy bien ubicado, mientras que los combates con los monstruos, bajo el agua o sobre ella, son hipnóticos. Si piensas en el momento fotográfico del instante crucial, el money shot, la película lo entrega.
Megalodón 2: El Gran Abismo no es para quienes buscan el drama sesudo o la profundidad de una reflexión filosófica. Si vas a evaluarla con los mismos parámetros de Oppenheimer, ciertamente te llevarás un mal rato. Para todos los demás, está Jason Statham pateando traseros en una defensa de la acción absurda con monstruos gigantes.