Arrasa con la moral de un país que se cree muy avanzado al compararse con el vecindario que lo rodea. Pero que, finalmente, está lleno de los mentirosos y los encubridores de siempre.
Arrasa con la moral de un país que se cree muy avanzado al compararse con el vecindario que lo rodea. Pero que, finalmente, está lleno de los mentirosos y los encubridores de siempre.
Es despiadada y no siente un poco de vergüenza. Todo va a la picadora si es necesario.
Makoto Shinkai alcanza un nuevo punto alto con su más reciente película, que ya está en cines de Chile y Latinoamérica.
La hazaña de los hermanos fontaneros se defiende en lo visual y musical, pero queda al debe con su narrativa.