Hay que reconocer que este camino tiene baches que cobrarán mayor o menor peso, provocando más de algún debate o discusión, de acuerdo con la percepción de cada espectador
Hay que reconocer que este camino tiene baches que cobrarán mayor o menor peso, provocando más de algún debate o discusión, de acuerdo con la percepción de cada espectador
Mucha estética, mucho glamour y grandiosa espectacularidad, para maquillar el accidente devastador que es su argumento vacío.
Su simpleza impresiona, su sensibilidad cala hondo y su sinceridad es abrumadora.
Te pasea por un laberinto de incógnitas que no se agotan y te redireccionan, para elaborar, contraer y finalmente soltar una gran historia en un espacio reducido.
Desde Rush (2013), de Ron Howard, que no se veía una película tan atractiva con los autos y pistas como foco de atención.